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Un nuevo estudio realizado recientemente, prueba que los niños diagnósticados de SFC, no pueden alcanzar índices de normalidad, cuando sean adultos, pese a que supuestamente desaparezcan los síntomas del diagnóstico.

Dicho estudio demuestra además que las escalas de valoración para la SFC no son del todo efectivas y que se requieren de la inclusión de medidores biológicos, tanto para el diagnóstico como para el seguimiento.

El estudio se ha realizado sobre la medición y valoración de los efectos de la SFC desde niños a adultos. Este es el resumen de los resultados de dicho estudio, realizado por  Brown MM, Bell DS, Jason LA, Christos C, Bell DE. Y col. del  Source DePaul University. Tras 25 años de seguimiento de los afectados. Publicado en J Clin Psychol. 2012 Jun 29. doi: 10.1002/jclp.21880.

Understanding Long-Term Outcomes of Chronic Fatigue Syndrome.

El estudio sugiere que muchos pacientes, pese a ser etiquetados como ‘recuperado‘ de la SFC, son personas con discapacidades. Lo que subraya la imperiosa necesidad de tratamientos mas efectivos y la necesidad de solicitar,  nuevos marcadores biológicos, así como revisar los criterios de diagnóstico  específicos  para mejorar los estudios y valoraciones.

El objetivo del presente estudio trató de valorar la salud a largo plazo, los síntomas, y de posibles discapacidad entre los pacientes con síndrome de fatiga crónica (SFC), tras  un periodo de 25 años de su diagnóstico.

De los 25 participantes con diagnóstico de síndrome de fatiga crónica hace 25 años, 5 de auto-señalaron que mantienen un diagnóstico del síndrome de fatiga crónica, mientras que 20 informaron no tener un diagnóstico confirmado. Estos dos grupos fueron comparados con los controles sanos en los resultados relacionados con el funcionamiento y la severidad de los síntomas.

También este estudio, trata de obtener una mejor comprensión del funcionamiento de los pacientes con SFC durante unos 25 años que han estado enfermos.

En todos los resultados se observa que la salud mental medida mediante la sub-escala MOS SF-36, demostró la persistencia de un mayor deterioro de las funciones cognitivas que el grupo control. Este hallazgo pone de relieve el carácter drástico debilitante del síndrome de fatiga crónica a través de una serie de ámbitos tales como las dificultades físicas y emocionales, síntomas específicos, el dolor y la calidad del sueño.

Por otra parte, parece que las personas que mantienen un diagnóstico de síndrome de fatiga crónica durante más de dos décadas siguen manteniendo un alto nivel de discapacidad, ya que los participantes de este estudio están por lo menos una desviación estándar por debajo de la población en general medida mediante las  subescalas MOS SF-36.

Tal vez los hallazgos más importantes en este estudio pertenecen al grupo de competencia, lo que representó el 80% de los 25 participantes con SFC. Dada la duración del seguimiento, se esperaba que el grupo que remitió mostrara un  funcionamiento comparable a un grupo de individuos sanos. Sin embargo, este grupo mantenía un deterioro significativamente más que los controles en 21 de los 23 resultados evaluados.

Así, mientras que las personas que ya no se cumplen todos los criterios para el SFC se consideran “recuperados” por algunas de las normas establecidas, estas personas probablemente no alcancen su nivel premórbido de actividad.

Otro hallazgo importante en relación con el grupo de competencias es que los  resultados evaluados de 17 de los 23, los resultados no fueron significativamente diferentes de los del grupo en que persiste el diagnóstico de SFC, lo que sugiere que el grupo de competencia ha mantenido un nivel, igualmente, alto de la discapacidad

Los resultados, nos indican que el grupo que se valoraba como remitido de la SFC muestra un deterioro significativamente en 21 de 23 afectados, en comparación con los controles. De ellos en 17 afectados valorados como remitidos, no presentan diferencias significativas  en cuanto al  deterioro en comparación con aquellos que mantienen el diagnóstico de SFC. Por lo que las conclusiones extraídas de los hallazgos de este estudio sugieren que el paso del tiempo, pese a que muchas personas no mantengan un diagnóstico de SFC, no volverán a su nivel premórbido de actividad.

Las personas que se consideraban como ya no afectada por síndrome de fatiga crónica por “desaparición de los síntomas” eran personas con más discapacidad que los controles que nunca habían sido diagnosticados con síndrome de fatiga crónica.

Es muy importante evaluar que a pesar de que ya no mantienen el diagnóstico de síndrome de fatiga crónica, este grupo no pudo regresar a los niveles normales de funcionalidad al inicio del estudio.

Es necesario un futuro estudio longitudinal para examinar a largo plazo los resultados del SFC en muestras representativas más grandes, utilizando una definición de caso más reciente.

En posteriores estudios de seguimiento, la inclusión de marcadores biológicos implicados en esta enfermedad aumentaría anteriores de auto-reporte estudios.

Los resultados de este estudio subrayan la cronicidad de los adolescentes y el síndrome de fatiga crónica la necesidad de tratamientos médicos efectivos. Fuente: Journal of Clinical Psychology, 29 de junio 2012 . DOI: 10.1002/jclp.21880, por Brown MM, SD Bell, LA Jason, Christos C, DE Bell. DePaul University, Chicago, Illinois; Universidad Estatal de Nueva York en Buffalo. [E-mail:mbrown59@depaul.edu ] * Véase también: un video de abril el Dr. David Bell 16, 2011 presentación sobre esta investigación en una reunión de la CFIDS Massachusetts / Asociación de ME & FM - “25 años de seguimiento en la crónica Síndrome de Fatiga: incapacidad Rising “ -, así como un resumen escrito de la presentaton por Joan Livingston.

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