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Un nuevo estudio vincula ahora la contaminación ambiental con un mayor riesgo para la apnea (pausas prolongadas en la respiración) y bradicardia (disminución de la frecuencia cardiaca) en los bebés de alto riesgo, para estas condiciones medioambientales .

Según el estudio de Kellyn S. Betts “Contaminación del aire ambiente y la salud infantil: Monitores Índice Crear conexiones cardiorrespiratoria” se encontraron asociaciones significativas entre la bradicardia y el aumento de los niveles de 8 horas de ozono y de 1 hora de los niveles de dióxido de nitrógeno.

En el estudio participaron 4.277 niños que viven en el área de Atlanta (alrededor de 80 millas cuadradas) entre 1998 y 2002 las tasas de cuyo corazón y la respiración se registraron en los monitores de casa cardiorrespiratoria. La mayoría de los niños estaban siendo vigilados por las apneas previas relacionadas con el parto prematuro, mientras que otros, entre ellos algunos bebés a término, eran vigilados por razones tales como enfermedad de reflujo gastroesofágico. Las concentraciones de ozono troposférico, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, monóxido de carbono, hidrocarburos oxigenados, y las partículas se midieron en un sitio de monitoreo ubicado.

Estos hallazgos son consistentes con otros estudios previos que unen la contaminación del aire con síntomas respiratorios, los ingresos relacionados con el hospital y aumento de la mortalidad en los bebés.

Aunque las causas de la apnea y bradicardia no están claras, algunas evidencias sugieren que la inmadurez en el control autonómico del sistema nervioso y / o sistemas respiratorios pueden estar involucrados enlazándolos con una mayor vulnerabilidad a los efectos de contaminación del aire.

Es necesario plantearse seriamente la salud ambiental como asignatura en las carreras de medicina y enfermería. Su déficit es altamente significativo tanto en las formas de afrontar las nuevas patologías asociadas a este desequilibrio del medio en que habitamos, como la aceptación de dichas consecuencias, que dificulta no solo el diagnóstico si no también los planes de detección, ayuda,afrontamiento e investigación.

DR. Juan António Ortega “LA CRISIS ES LA OPORTUNIDAD PARA ENTRONCAR LA SALUD MEDIOAMBIENTAL EN LA PRÁCTICA CLÍNICA HABITUAL” presentó un curso taller para profesionales de sanidad sobre el tema, precisamente por iniciativa de la Sociedad de Pediatría del Sureste, para iniciar formas de afrontamiento de los problemas que se vienen detectando de esta índole.

Realmente es imprescindible que los profesionales de sanidad nos aunamos en la formación tanto social como de los propios profesionales a todos los niveles sobre la salud medioambiental, en todas sus perspectivas y disciplinas.

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