Etiquetas

, , ,

Desde hace más de veinte años, se vinculan las enfermedades de sensibilización central a patologías psicoemocionales al calificarlas como un perfil de personalidad frágil con unos índices de mayor facilidad a generar patogenias.

En cambio, los afectados, que existen en una distribución muy amplia en todos los ámbitos de la escala social y laboral,  siempre han manifestado que es un error de la ciencia médica atribuirlas como consecuencias del estrés que padecen, o al genero mayoritariamente femenino.

Toda esta visión errónea ha surgido al no comprender que están ante una enfermedad crónica de causa ignorada por un lado y de una mala atención y responsabilidad médica por otro, puesto que quienes son referentes y están vinculados en las universidades desde hace años, se han estancado en unos criterios arcaicos, no se han formado suficientemente ante los dificultosos avances sobre estas enfermedades y no han formado ni forman a los estudiantes frente a estas enfermedades, así como pese a sus hipotéticas comprensiones no actuan en la divulgación y aceptación de la conflictividad social y familiar existente. 

depresion_thumbLa no aceptación de estas enfermedades como por causa psicopatológica por la mayoría de los afectados, no es debido a un rechazo hacia las enfermedades mentales ni por llevar la contraria a los profesionales de la psicología, la no aceptación por parte de los afectados es debido a la incoherencia de los pronunciamientos, al fracaso de los tratamientos y a la falta de protocolos de actuación sobre las mismas.

Es irrisorio que se planteen como posibles causas probables de las enfermedades de SSC: 

  • Experiencias de vida traumática sobretodo en el periodo de infante
  • Divorcios
  • Problemas familiares
  • Límites de la calidad de vida

Pero estos argumentos, tan solo son concebidos por los propios especialistas como “CAUSAS PROBABLES”, ya que reconocen que la causa absoluta es desconocida.

En mi periodo formativo, siempre me insistieron en que una enfermedad al margen de la predisposición exposición, existen múltiples factores añadidos para que se desarrolle, sobre todo los medio ambientales y nutricionales.

Este es la base del error conceptual, centrar las patologías en unas manifestaciones surgidas de la consecuencia subjetiva, como base de una terapia, que a su vez resulta totalmente ineficaz, para patologías de SSC bien diagnósticadas.

Para poder continuar con el control de enfermos ante determinadas especialidades de la medicina como puede ser la psicología y la reumatología, se inventaron el comodín de las causas probables, en la forma de  “La personalidad fibromiálgica”, … otro error a añadir.

Esta teoría que no tiene sustentación de base científica, emana del craso error en considerar y confunfir el concepto de las enfermedades de SSC con conceptos tales como Dolor Crónico , Fatiga Crónica, Alergias …etc, que pueden ser manifestaciones secundarias a múltiples patologias.

El dolor crónico manifiesto como manifestación de las patologías psicosociales que en algunos casos puedan coincidir, en base a la personalidad del afectado. Según el colegio de médicos de catalunya, en el cuaderno de buena praxis para la fibromialgia en el año 2006 la definen como “un reumatismo psicógeno”…?

La gran contradicción de la psicología ante los afectados de SSC

Todo el embrollo se inicia en base a unos estudios con pocos pacientes y mal diagnosticados.

Hernandez (1997), Hasset (2000), presentaban unos índices de personalidad y conducta patológica significativos. Tales índices eran:

  • üNeurotismo significativo
  • üAutoimagen débil
  • üPsicotismo elevado
  • üVulnerabilidad psicológica
  •  ØTraumatismos infantiles
  •  ØPesimismo
  •  ØDesesperación
  •  ØDependencia
  •  ØNegación de problemas
  • ü  Catastrofismo
  • üDisfunción psicosocial como base de los problemas físicos
  • üSentimientos exacerbados de:
  •  ØInutilidad
  •  ØFracaso
  •  ØAversión
  •  ØIdealización de la muerte

El Dr. Williams Reeves (2005) revisando las bases de Fukuda intento justificar sus estudios en base a una teoria empírica hacia su área psiquiátrica, entremezclando enfermos de SFC con otras patologías psiquiátricas con la finalidad de justificar el déficit del cortisol (hormona del estrés) en este grupo de pacientes bajo el aval del maltrato infantil, a la vez que encubría presuntas situaciones mas obscuras en torno a la financiacion de los estudios que realizaba en el CDC. 

En cambio estudios más recientes contradicen estas valoraciones, como el realizado por X. Torres y col. (2013) en su reciente estudio La Personalidad no distingue las personas con fibromialgia, pero se identifican subgrupos depacientes  concluyen todo lo contrario, puesto que entienden que es injustificado seguir sosteniendo estos patrones  como características patológicas de la personalidad de los afectados por SSC, pese que algunos subgrupos requieran abordajes terapéuticos.

asociacionesEsta es la base defendida por muchos afectados de los cuales existen muchos con alta cualificación sanitaria y científica y múltiples asociaciones internacionales que exigen el derecho inalienable de recibir el mismo trato y atención que requiere un enfermo crónico de patología invalidante.

Gran parte de los afectados de patologías de SSC se les añade, a su propia patología de base, la complicación psicoemocional y de relación familiar y social, precisamente por el mal abordaje y la mala atención sanitaria tanto en los tres niveles, el Biológico, el psicológico y el social que dificulta y poluciona la información tanto personal, como familiar, social y laboral. No existe la misma comprensión ante la invalidez de un SIDA como de una EM/SFC, siendo esta más invalidante como ratifica la neuroinmunóloga Dra. N Klimas.

Es frecuente en enfermedades crónicas, entre otras, las pulmonares, cardiológicas, oncológicas, infectocontagiosas como es el SIDA entre otras, etc. que los afectados y sus familias reciban un soporte, formativo y psicológico, al margen de una protección sociolaboral.

En las enfermedades de SSC, ocurre lo contrario, puesto que existe ignorancia sobre las mismas acrecentada por la contradicción valorativa entre las manifestaciones de los pacientes y los criterios de una medicina que se mueve bajo parámetros  analíticos básicos más que por historia clínica, pretendiendo, ante un hecho desconocido, sanar mediante fármacos paliativos promovidos por una industria que ha educado hacia el mecanicismo automático de estímulo respuesta, sin valorar la raíz de las mismas causas y no se plantean referente a las patologías de SSC qué:

a. Es demasiada coincidencia que exista tanta unanimidad de manifestaciones en diferentes clases sociales y ciudadanos de diferentes países, para que sea una invención para abusar de un sistema sanitario.

b.     Que la relación de las exploraciones básicas que se solicitan y se sabe que salen normales, no sean adecuadas si no se continúa con exploraciones más complejas, pese a que sean más caras.

c.     Que si las manifestaciones son multisistémicas e intermitentes, afrontar los síntomas con tratamientos ineficaces es la base de un gran error, puesto que aumentan las complicaciones secundarias por las toxicidades acumuladas en personas por si sensibles a las mismas. 

No se estima el metabolismo, los mecanismos hormonales ni las funciones de las grasas en el sexo femenino y su comportamiento frente a los tóxicos medioambientales, sobre todo a muy bajas dosis.

d.  Que existe no solo una pasividad mayoritaria de los profesionales en cuanto unificar criterios y protocolos de actuación, si no que se ha generado un cisma entre los ultraconservadores de los criterios de los años 90 y los nuevos criterios del año 2012

e. Que existen nuevos parámetros mas orientativos para el diagnóstico, en el campo de la inmunología y de las enfermedades infecciosas sobre estas enfermedades, desconocidos por la mayoría de los profesionales que no siguen una formación continuada

f.  Que la ignorancia hace persistir en unos tratamientos a base de manifestaciones puntales pese a su ineficacia manifiesta.

Es necesario abrir las mentes hacia nuevos horizontes, subestimados más por desconocimiento e ignorancia que por eficacia potencial.

Estamos ante una era de cambio inevitable 

Anuncios