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images (1)No puedo comprender ni estar callado ante aquellos que pretenden ser referentes, en un centro hospitalario de nivel tres y muestran insensateces escudados en supuestos criterios de evidencias científicas.

Tan solo hay que ir a la hemeroteca científica y comparar las publicaciones y comentarios contradictorios, para que surja la pregunta del millón:

 ¿Cómo pueden llegar a semejantes contradicciones, en nombre de la ciencia y con qué interés?

Propongo que se lean esta “supuesta Carta científica” realizada por la Dra. Godas del Hospital Clínico “ “Estados psicopatológicos en pacientes con SFC, asociada o no a la SSQM”,  avalada por expertos en SSQM, como lo son los Dres. F. Sola, Santiago Nogue y M. Salamero y se comparen con las declaraciones y afirmaciones de los mismos expertos en anteriores ocasiones

La Sensibilidad Química Múltiple es una enfermedad compleja, no se puede banalizar” .

Con los actuales niveles de exposición a tóxicos. Nos enfrentamos a una pandemia”.

Banksy dama con mascarillaLa psicopatología se ha definido en algunas ocasiones como la rama de la psiquiatría y la psicología que se ocupa del estudio de las manifestaciones psíquicas anormales. Según las conclusiones del estudio, los afectados de SSQM, son fóbicos con respuesta al miedo a personas, lugares, objetos, situaciones que en si mismas son irracionales, Supongo que por este motivo van con mascarilla, para esconder su rostro, cual carnaval perpetuo.

images (2)No todo vale y más cuando las referencias bibliográficas son tan desfasadas en el tiempo. Solo muestra que para algunos, la “goma de pollo”, es decir el auto castigo es la base de la ciencia del pleistoceno que pretenden mantener como actual. 

Que cada uno saque sus conclusiones y valore en qué manos se pone, pese a que le cobren y se escudan en hospitales de tercer nivel 

Referencia extraída del blog en que se promociona el libro sobre SSQM del Dr. F. Sola y X. Nogue “Que fluya la información” 

En Europa hoy existen más de cien mil sustancias cuya inocuidad en el organismo no ha sido testada antes de lanzarse al mercado. En diciembre de 2006 se aprobó la normativa europea REACH (registro, evaluación y autorización de sustancias químicas), -mucho más descafeinada de lo previsto en un primer momento por las presiones de la industria química-, que obliga a las industrias químicas a demostrar que las sustancias que están comercializando son seguras para la salud pública.
El 1 de junio de 2008 la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA, en inglés, (http://echa.europa.eu) comienza a funcionar para el prerregistro de sustancias ya existentes y registro de las nuevas. Su cometido principal consiste en evaluar y controlar los riesgos de los productos químicos, proporcionando apoyo científico y técnico para la aplicación del reglamento REACH. A partir de esa fecha, cualquier empresa europea que fabrique o importe una tonelada o más de cualquier sustancia química ha de registrarla en la ECHA.
En 2009, se añaden otras 9 sustancias a la primitiva lista de 12 COPs. Son los polibromodifeniléteres (PBDE), el hexabromobifenilo, la clordecona, el alfa-hexaclorociclohexano, el beta-hexaclorociclohexano, el lindano, el pentaclorobenceno y el ácido sulfónico de perfluorooctano, sus sales y el fluoruro sulfonil de perfluorooctano (PFOS). Los PBDEs son un grupo de pirorretardantes utilizados en asientos y reposacabezas de automóviles, en sofás y colchones. Los PFOS, repelentes de agua tierra y suciedad, se encuentran -entre otros- en materias textiles, alfombras, tapicería y espumas de extinción de incendios.
Cada vez son más frecuentes en los medios las noticias que tienen como protagonistas diversos productos químicos: titulares sobre el síndrome de sensibilidad química múltiple (SSQM); pinturas tóxicas en juguetes, leche adulterada con resinas en China, agricultores que trabajan con pesticidas en sillas de ruedas en Reino Unido…Conocer las interacciones y aplicar siempre -en cualquier caso- el principio de precaución debieran ser premisas irrenunciables. La salud del mundo está en juego.
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